16 de julio de 2007

VIAJE A LA BANDE DESSINÉE: Sábado 23 de junio.

El sábado nos levantamos temprano con la idea fija de hacer un poco de turismo. Habíamos quedado a eso de las 11 con Louise, por lo que no teníamos demasiado tiempo. ¿Qué monumento importante nos pillaba más cerca del hotel? La catedral de Notre-Dame. Roger ya la había visto y dijo que yo no me la podía perder. Y para allí nos fuimos.
Allí estaba, en efecto (aún no la han tirado para construir un centro comercial con multicines), esplendorosa, rodeada por las aguas del Sena.

Esa mañana se celebraba una misa de ordenación de sacerdotes, o eso me pareció, por lo que había bastante revuelo. Gendarmes por todos lados, turistas a porrillo y un montón de imberbes ayudando en las tareas de vigilancia y organización. Fijaos en los de la foto, Tebeonautas.
No, no hacían un casting para "El joven Indiana Jones", eran así! Con semejantes "gorilas" había que estar loco para intentar colarte o armar bronca. Su sola presencia intimidaría al mismísimo Bin Laden y sus acólitos.



Roger no quiso perder la oportunidad de fotografiarse con una monja que presenciaba aquel emocionante evento católico. A vuestra derecha, un alma perdida, descarriada, es decir: un dibujante de cómics. A la izquierda, una persona con fe, entregada en cuerpo y alma al Señor (¿a quién sino?).
Cerca de la catedral vimos esta estatua. A Dios rogando y con el mazo dando. No me digáis que no da miedo!


Si queríamos llegar a tiempo al hotel, debíamos marcharnos ya. París es impresionante, así que durante el camino de vuelta, siempre acompañados por una fina lluvia intermitente, no paramos de hacer fotos.

Esto es lo más cerca que estuvimos de la Torre Eiffel. Miramos el mapa, pero quedaba muy alejada de donde nos encontrábamos y no queríamos llegar tarde a nuestra cita con Louise en el hotel.
Roger ya había estado en la ciudad en dos o tres ocasiones y, por un motivo u otro, jamás había podido visitar la Stardom, una pequeña tienda galería de originales del gran Jean Giraud, "Moebius". Por fin pudo saciar su curiosidad.Cuadros, litografías, catálogos, etc, todo ello de su faceta como "Moebius", su lado artístico más... sicotrópico y alucinado, para entendernos.
La simpática señora de abajo a la izquierda es la cuñada del artista y encargada de la tienda.
Al salir de Stardom cogimos el metro de nuevo y, con ciertas dificultades, llegamos a la librería Nation. Nos presentamos al dueño y nos indicó un lugar donde podíamos comer algo rápido, ya que la sesión de firmas comenzaba enseguida. Por supuesto, Tebeonautas, no nos dimos ninguna prisa en comer (hay cosas que son sagradas) y llegamos casi una hora tarde a nuestra cita con los aficionados.
La librería Nation organizó el año pasado un mini festival de la bande dessinée y tuvo tan buena acogida que decidieron repetir. A nosotros nos agregaron a última hora y es por ello que no salimos en el cartel del festival.
Dos largas carpas (una de venta y otra de autores firmando sus obras) y un pequeño escenario donde tocaron Slumberland, la banda de versiones en la que toca la guitarra Juanjo Guarnido, dibujante de Blacksad. La gente compraba, hacía cola para las dedicatorias o simplemente curioseaba, mientras un tipo dicharachero armado con un micro informaba de todo lo que acontecía. Fue una jornada muy dura y agotadora, pero llena de alegrías. A pocos metros de nosotros se encontraba firmando la estrella invitada del festival: José Muñoz, dibujante de Alack Sinner, entre otras muchas obras maestras. Roger y yo estuvimos 5 horas dedicando ejemplares de Jazz Maynard y solo hicimos un pequeño descanso en el que pudimos charlar con Guarnido. El crack andaluz nos dijo lo mucho que le había gustado nuestro álbum para Dargaud y nos explicó algunas cosillas sobre su nuevo proyecto. Si quisiera, ya no tendría nunca más que volver a coger un lápiz, pero tendríais que haberlo visto, parecía un chavalín con zapatos nuevos, entusiasmado ante su próxima aventura creativa. Nos dio mucha envidia, la verdad; es toda una referencia a seguir.
Después del evento había un encuentro/cena con los autores invitados, pero estábamos cansados y lo último que nos apetecía era reunirnos con un montón de peña que no conocíamos para hablar en un idioma que apenas entendíamos. Así que Louise, Roger y yo dimos las excusas pertinentes y nos marchamos al hotel.
Tras adecentarnos un poco, salimos en busca de un buen restaurante (recordad: Paga Dargaud!) y nos encontramos con este por el camino:
El nombre no hacía presagiar nada bueno y decidimos continuar la búsqueda. Acabamos en la terraza de un restaurante polaco y lo pasamos realmente genial. Nos contamos nuestras vidas entre bocado y bocado, entre trago y trago de cerveza (Roger y yo somos unas nenazas bebiendo, pero es que en comparación con Louise, hasta Bukowski hubiera parecido un pinpin).
Acabamos tarde de cenar y teníamos sueño, pero estábamos tan bien que no queríamos que la noche acabara y nos metimos en un bareto a echar la última birra. Al día siguiente no lo pasaríamos tan bien...

6 comentarios:

Rueda dijo...

Vale, no me puedo esperar a que pongas comentarios.

El restaurant tan dao vien es DIOS elevado a DIOS

ah, por dios, casi lloro

Rueda dijo...

Joder, es que pensando... parece un chiste malo de mortadelo y filemón XD

Rafael Macías Cañizares dijo...

Ese restaurante es mítico. xD

orionlesc dijo...

Hostia... y para firmar que hacíais? En Francés? se ensaya eso antes?

que guay tio.


PD: esos dos tios raros de la fotoson la monda parecen emos fusionados con boy scouts.

Juan dijo...

Si, la verdad es que hasta resultan irreales, yo a su edad ya tenía barba (cosas de tener que afeitarse a los 12, una puñeta).
Desde luego esos días por Europa que relatas son la monda, aunque para quedar hecho polvo, que ya me gustaría!
Se sabe algo de si publicarán el comic en España?

Santy Gutiérrez dijo...

Yo me he alojado alguna vez en LE MARAIS, en un hotel muy majete que está precisamente frente al TAN DAO VIEN.
Yo también le hice una foto al cartel para enseñárselo a mis amigos, jejejeje. El mundo es un pañuelo.