9 de julio de 2007

VIAJE A LA BANDE DESSINÉE: Viernes 22 de junio.

Gracias a la insistencia de Roger, Tebeonautas, comenzamos el viernes con una actividad no incluida en el planning: Visita a la sede de Dargaud Benelux!
Con las maletas a cuestas, ya que a las 10 cogíamos el Thalys (tren de alta velocidad) hacia París, nos presentamos en la editorial. Casualmente, nos encontramos por la calle a Christel, nuestra editora, y subimos con ella a la planta que ocupa Dargaud.


En la "salita de estar" tenían ese ejemplar de Jazz Maynard en la estantería (no lo pusimos nosotros para hacer la foto, eh?). Según nos dijeron, nuestro cómic le había gustado a todos los miembros de la editorial, e hicieron hincapié en que esa unanimidad no era nada habitual.
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Por cierto, y aunque no venga a cuento, supongo que han sido la misma gente de Dargaud quienes han colgado en You Tube la animación de Maynard que hicieron para la mini web del personaje: http://www.youtube.com/watch?v=kL2S2W1lqH

Me ha hecho gracia verlo, qué queréis que os diga.

Fijaos en la siguiente imagen, tebeonautas: Roger posando junto a una foto que alguien hizo durante el Salón del cómic de Barcelona y luego ha colgado en esa especie de salita de estar. En la foto aparece Roger junto a Yves, nuestro editor; pero lo curioso es que Roger viste el mismo polo!

Este es el mismísimo despacho de Christel, que también se encarga de Kana, la exitosa división manga de Dargaud (publican Death Note, Naruto y docenas de series más).
Con la inestimable ayuda de Louise, le presentamos a Christel mis proyectos con los compis Oriol Hernández y Víctor Ibáñez. También aprovechamos para enseñar las propuestas de otros amigos nuestros que desean trabajar con Dargaud (Diego Olmos, Santi Arcas y Damián/Urijevi). La editora se mostró muy receptiva y prometió una respuesta sobre nuestros trabajos (lo hacen siempre, otra cosa no sé, pero educados lo son un rato).



Apuramos todo lo posible nuestra breve visita a la sede de Dargaud y, claro, luego tuvimos que correr para llegar a la estación de tren con a tiempo. No lo esperábamos, la verdad, pero fuimos en primera clase, como los señores!

Llegamos en hora y media, creo, a París y cogimos el metro hasta La Bastilla, donde teníamos el hotel. La Plaza de la Bastilla está asociada muy directamente con la historia de Francia, ya que aquí es donde tendría lugar el hecho más relevante de la historia moderna francesa, y es que, el 14 de julio de 1789, el pueblo parisino se alzó contra la tiranía y el despotismo de la monarquía francesa, tomando la fortaleza de la Bastilla, que sería destruida dos días más tarde. Desde entonces, el 14 de julio es la fecha más importante en el calendario francés, el día de la fiesta nacional. En la actualidad nada queda de la fortaleza original y en su lugar se elige la gran columna que veis abajo de estas líneas, Tebeonautas, la Columna de Juillet (Columna de Julio) que fue inaugurada allá por 1840. Toma clase de historia!

También es digno de mencionar que con nada que Louise, Roger y yo salimos de la estación de metro nos cayó el diluvio universal en apenas cinco minutos. Mojados de la cabeza a los pies, nos parapetamos donde pudimos. Recuerdo haberle comentado a Roger:

"Es curioso, tío. Jamás había estado en París... pero me siento como pez en el agua".

Joder, cómo nos reímos.

Roger no llevaba demasiada ropa de recambio, por lo que no le quedó más remedio que secarla durante bastante rato con el secador que había en el lavabo de nuestra habitación. Ah! esa es otra, hubo un malentendido y tuvimos que compartir la habitación, pero les dijimos que no había problema, que éramos MUY amigos, jo jo. Lo pasamos bien charlando, mirando los cómics que nos habíamos pillado, viendo un canal erótico con unas tías que más que excitar daban risa y mirando vídeos en la Mtv polaca (?). Podemos afirmar que la canción del viaje fue sin duda esta:

http://www.youtube.com/watch?v=mrTUhkN7RFA

No es el tipo de música que solemos escuchar ... pero sí es el tipo de chica que nos gusta!

La señora que veis abajo es Hélène Werlé. Antiguas leyendas celtas cuentan que es bastante seria y con mucha mala leche, pero resultó una señora muy amable, que hizo todo lo posible por que nuestra estancia en París fuera sobre ruedas. Sobre las ruedas de su coche, precisamente, nos llevó a comer a un restaurante japonés de auténtico lujo. Chicas en la entrada sólo para saludar y, con según qué clientes, subir a la planta de arriba para ayudar a sentarlo en su silla y volver rápido a la entrada del local. Había un buen puñado de pulcros camareros sacados de una peli de Luc Besson y que parecían de cera, disfrazados para la ocasión. Roger y yo nos reíamos sin parar, contagiando a la pobre Louise, que tenía que explicar a los franceses de qué nos estábamos riendo (esto nos sucedió muchas veces durante el viaje y en ocasiones representó un problema, porque pensaban que nos reíamos de ellos o que les estábamos vacilando).


Después de comer con el tiempo justo (Ah! con tanta parida, olvidé mencionar que la comida del japonés estaba realmente increíble) llegamos a la RTL. Nos dijeron que es una de las emisoras más importantes de Francia y que nos habían concedido el premio RTL al mejor álbum del mes (durante el festival de Angouleme se elige el mejor de entre los 12 finalistas).


La entrevista duró una media hora, que después de ser editada quedó en cinco (cuatro de los cuales son comentarios que no vienen al caso de los colaboradores de la célebre periodista Monique Younes). Pero fue una buena experiencia, Tebeonautas, y al menos hablaban de nosotros y de nuestro trabajo. Si habláis francés o simplemente sentís curiosidad, aquí está la entrevista: http://www.artboxforum.com/viewtopic.php?t=1320&start=0


Tras la entrevista, Hélenè nos llevó a la sede de Dargaud Paris. Era una visita que Roger y yo esperábamos con ansiedad. Al igual que cuando visitamos Dargaud Benelux, por fin íbamos a poner nombres y caras a ese ente abstracto que era nuestra editorial, por fin conoceríamos sus instalaciones y departamentos! Parece ser que Dargaud he llevado toda su infraestructura a las afueras de París, para alejarse del bullicio del centro y, sobretodo, por los precios más bajos de oficinas y almacenes.

Encajonado en el coche de Hélenè, esta es la única foto que pude sacar del gran edifício de Dargaud. Metimos el coche en el parking y subimos en ascensor hasta los despachos.
Esto es lo que ves cuando se abre la puerta del ascensor. Puertas de armario haciendo de mural improvisado con docenas de dibujos realizados por algunos de los ilustres autores que han visitado la editorial (por la tarde, una vez acabada nuestra visita, me atreví -cuando nadie miraba- a estampar uno de mis retratos cutres en uno de los pocos huecos que aún quedaban en el mural).
Nos presentaron despacho por despacho (y había muchos!) como los autores españoles de Jazz Maynard. Toda esa gente era la encargada de que nuestro trabajo llegara a las tiendas, diseñadores, marketing, contabilidad,... En uno de estos despachos nos dijeron que la primera edición había sido de 12.000 ejemplares, que creo que es lo mínimo que hacen (a repartir entre Francia, Bélgica, Suiza, Canadá, Luxemburgo, ...) y la buena notícia de que Jazz Maynard también saldrá en Holanda!

En la foto de abajo estamos Roger y yo junto a una chica que pasaba por allí y con Claude de Saint-Vincent, el mismísimo director general de Dargaud! Ante nuestra sorpresa, hizo de guía turístico por todo el recinto de la editorial, exteriores incluidos.
Durante esta visita empezamos a ser conscientes de que trabajábamos para DARGAUD- DUPUIS- LE LOMBARD, con un catálogo de más de 4000 títulos (Lucky Luke, Blueberry, Spirou, Naruto, ...), 200 trabajadores y un volúmen de ventas de 10 millones de ejemplares al año. Glups!

Antes de poder volver al hotel, nuestros amfitriones nos secuestraron y nos obligaron con un látigo a dedicarles 15 o 20 álbumes a los trabajadores de Dargaud (de repente entendimos tanta amabilidad). Aunque nos cobramos el esfuerzo en ejemplares que Roger y Louise se encargaron de saquear de los pequeños almacenes con los que cuenta cada despacho).

Por la noche teníamos una cena/compromiso. Quedamos con Hélenè y su marido, Raphaële Perret (encargada de Librerías, salones y dedicatorias) y con Antonio Parra y su guionista francés. Antonio Parra, más conocido entre nosotros como "Pat Morita" (con todo el respeto del mundo), fue el héroe de la noche. Nos contó sus batallitas, cuándo decidió dejar Barcelona para vivir en París, la gente con la que ha trabajado, toda una leyenda viva, mejor dicho, muy viva, a tenor de cómo se ventilaba las botellas de vino. Antes de despedirnos, nos obsequió con unas llaves de judo y unos saltos que ríete tú de Bruce Lee. Entrañable persona y un artista digno de admiración.

4 comentarios:

Julkillo dijo...

Jo,qué envidia,no sé si es mejor saber más del viaje o dejarlo ya.:)


P.D.juen con la mulatita

Rueda dijo...

Que no decaiga! sigue sigue!

Ains, qué jodía envidia :( (de la sana, pero la mala gana!)

Jaime Martín dijo...

Me uno a los piparras: queremos más!

Raule, soy adicto al buen sushi... Ya tardas en poner la dirección de ese restaurante japonés. Hace unos cuatro años me metí en un japonés de París (era espantoso) y quiero desquitarme si vuelvo por allí.

Kôsen (Au + Di) dijo...

Qué graciosos salis en las fotos de la sede y qué punto el encontraros el Jazz en la estanteria. Estaréis bien orgullosos, ¿eh?

Parece que os ha cundido el viaje, ¿va a haber más post?