6 de diciembre de 2007

EXPOCÓMIC 2007 (Parte 1)

Allá donde se cruzan los caminos,
donde el mar no se puede concebir,
donde regresa siempre el fugitivo,
pongamos que hablo de Madrid.

Como bien dice Sabina, el fugitivo (yo) regresó a la capital del reino después de 15 años (pasé 9 meses de mili en Fuencarral), pero ésta vez acompañado de mi mujer Lucy. Disfrutamos de un intenso, interesante y divertido fin de semana gracias, en parte, a la organización de Expocómic y la editorial Diábolo.
La foto hecha desde el avión la pongo porque me recuerda a los bicharracos de metal que combatían en la nieve contra los rebeldes en “El Imperio Contraataca”. Sic.

Aterrizamos en Barajas, hicimos trasbordo en tres o cuatro líneas de metro (un 10 para el transporte subterráneo madrileño) y llegamos un poco tarde al recinto ferial donde se celebraba la décima edición de Expocómic. La pobre Lucy se hizo cargo de la bolsa de viaje para que yo pudiera ir directo (y echando de menos el desodorante) a la sesión de firmas, la cual ya había comenzado.
Nosotros llegamos el sábado al mediodía, pero Roger y Diana llegaron desde Valencia la tarde del día anterior. Roger firmó ejemplares de Jazz Maynard en el Fnac de Callao, en compañía de un buen puñado de autores de renombre, y por la noche asistió con Diana a la estupenda cena que montaba la organización.


En la foto de abajo, el gran Carlos Pacheco intenta derretir el objetivo de la cámara con su visión calorífica (hace muchos años hice cola para que me dibujase una Viuda Negra y ahora me encontraba sentado y firmando en la misma mesa que él!).


Cuando pienso en mis compis de Madrid son dos nombres los que me vienen a la cabeza: Edu y Luís, alias “Rayito” (debo aclarar que a ambos les gustan las mujeres). Al pesado de Luís lo vemos a menudo por Barcelona, pero a Edu ya no tanto, y por eso lamentamos no haber tenido oportunidad de cruzar dos palabras con él. Otra vez será, campeón.

Eran varias las exposiciones que podían verse en Expocómic, una de ellas con originales del maestro José Mª Martín Saurí; imposible no perderse entre sus viñetas, en la delicadeza enfermiza de su trazo. Un placer y un privilegio contemplar su arte, más si conoces al autor y las circunstancias que rodearon la obra en cuestión (una adaptación de “La Odisea” con textos de Francisco Pérez Navarro).


Aquí podéis ver a Saurí con su mujer Ramona, la cual se indignó más que el propio artista al enterarse de que Norma Editorial no había traído al Expocómic ejemplares de “la Odisea”. Yo no daba crédito, Tebeonautas. Teníamos a un autor invitado, con exposición en el recinto, con sesión de firmas programadas… y sin ejemplares de su obra que firmar. Realmente lamentable (me consta que Óscar Valiente y su equipo han admitido el error, lo cual les honra, pero no les disculpa). Por suerte para la organización, Saurí hizo gala de su profesionalidad y no le importó en absoluto dibujar sobre láminas a todo aquel que se lo pidiera.

Pilar Lumbreras, editora y amiga de Diábolo. A pesar de las pocas veces que nos hemos visto (muchos mails, eso sí), Pilar es la persona que mejor me ha definido: “Mente perversa y buen corazón”. Lo has clavado, guapa! Como podéis ver en la foto de abajo, la pobre había tenido un accidente "doméstico" (más grave de lo que ella sabía en esos momentos) y aún así aguantó como una campeona todos los días del Salón. Ella fue quien finalmente nos consiguió los billetes de avión a Madrid. Lorenzo Pascual, el otro editor y amigo de Diábolo (lo siento, no tengo foto suya) también tiene tela. Escudado tras sus gafas de sol, te escruta y ve enseguida de qué pie cojeas (virtud que le resultará imprescindible en su labor como editor). Es un gran amante del cómic y un tipo comprometido. Por diversos motivos nunca hemos podido sentarnos a tomar un café con ellos para charlar tranquilos de esto y lo otro, y tenemos unas ganas tremendas. Lo bueno se hace desear, dicen.

El sábado nos fuimos a comer a un buen restaurante de la Casa de campo que Saurí y Ramona conocían(cerca de un lago del que no recuerdo su nombre) . No era barato, pero estaba todo riquísimo y eran platos casi para dos personas. ¡Cómo nos pusimos!
Nos tomamos nuestro tiempo para comer y volvimos con paso lento y pesado a Expocómic. Por el camino nos paró un coche para preguntarnos dónde se celebraba el salón del Cómic y se lo dijimos -al parecer, según Diana y Lucy, uno de los dos ocupantes del coche era un atractivo actor de “Al salir de clase”. Pues vale.


Así estaba Expocómic el sábado por la tarde, tebeonautas. Mientras hacíamos tiempo para nuestra sesión de firmas en Diábolo vimos a Victoria Francés (abajo a la izquierda, guapísima a rabiar y con un cuerpazo 10, me importa un comino lo que cuente la leyenda) la cual arrastraba una cantidad increíble de fans. Cuando le llegó la hora de firmar, anunciaron por megafonía que sólo firmaría, que no haría dibujos; “claro, no ha podido traerse la mesa de luz”, dijo el dibujante de Jazz Maynard (eh! no he dicho tu nombre). Carcajada épica.




Estuvimos mirando el resto de exposiciones, especialmente la del amigo Tirso Cons, una pequeña, pero fantástica muestra de su buen hacer a los lápices. Páginas de sus proyectos publicados aquí (El ojo del diablo), en Francia (Marshall y Le manoir des murmures) y alguno –sorprendentemente- aún inédito (Tuer un Fántôme). En la foto podéis ver a Luís “Rayito”, a un servidor, a Roger y al zumbao de Tirso mordiendo lascivamente a Enrique Fernández (Libertadores, El mago de OZ), un increíble dibujante que vive a diez minutos de mi casa y yo sin saberlo!

Llegó la exitosa sesión de dedicatorias en Diábolo (es decir, que volvieron a echarnos “amablemente” del lugar porque cerraban las puertas). Nos precedían José Oliver y Bart, los autores de “El joven Lovecraft”, el top ventas de la pequeña editorial madrileña. Ojito, su divertido cómic es el primero del que Diábolo lanza una segunda edición y una tirada de camisetas. Tienen una merecida e impresionante legión de seguidores (alguno, por lo que pude escuchar, carne de psiquiatra) y espero que la cosa vaya a más (José me ha prometido más protagonismo para Baudelaire!).

Roger y yo firmando ejemplares de Maynard y Vidas a contraluz. Un saludo a las amigas de Pilar y Lorenzo, que atendían el stand de la editorial con toda la simpatía del mundo.


Diábolo Ediciones comienza a tener ya un nutrido catálogo de obras publicadas, a las que se suma “Prótesis”, una revista “consagrada al crimen” coeditada junto a VOSA. Por cierto, tuvimos la suerte de conocer al otro miembro “importante” de la editorial: Rómulo Fernández ,diseñador gráfico y mega crack informático. Un tío la mar de simpático con el que esperamos seguir trabajando mucho tiempo.


Llegó la hora de la cena y, aunque nos apetecía mucho, declinamos hacerlo con Expocómic para ir por libre con un montón de amigos con los que ya nos habíamos comprometido. Tuve el placer de saludar de nuevo a José Robledo y de conocer por fin a su partenaire creativo: Marcial Toledano. Juntos forman Monitocadáver (Monitocadáver, Diábolo Ediciones) y en breve escucharéis sus nombres por boca de todo el mundo por dos obras para editoriales francesas. El arte de estos chicos es impresionante y haréis bien si ya vais reservando hueco en vuestras estanterías para el material que vayan publicando. No exagero ni un ápice, Tebeonautas.
Antes de irnos a cenar nos pidieron una entrevista para una emisora de radio local de “contenido friki” y estuvimos encantados de poder hablar con ellos y su grabadora.




A modo de anécdota barata, deciros que en la puerta del recinto de Expocómic vimos a Coque malla, el cantante de Los Ronaldos.
Nuestras anfitrionas en Madrid Aurora y Diana (Studio Kôsen), las cuales saldrán bastante en la segunda parte de esta crónica, nos llevaron a un buen restaurante italiano que no defraudó a nadie. El resto de la noche, hasta las 3 o las 4 de la mañana lo pasamos en la planta de arriba del piso de Aurora, en el estudio donde ambas trabajan codo con codo. Muchas risas, cotilleos, anécdotas y chistes malos antes de ir a dormir derrotados.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

LIBERTADORES

damián

Cisne Negro dijo...

Hola Raule,

Espero que en próximas ocasiones tengamos más tiempo para hablar. ¡Vuestro cómic es de lo mejor que se ha editado!

Un abrazo!
Jose

Kôsen (Au + Di) dijo...

Agh! Qué mierda que tuvieramos que pasarnos la tarde del sabado currando y no pudieramos ir con vosotros al Expococo. -_-U Sigh!
Ojito con lo que cuentes en la segunda parte (omite lo de la orgia de drogas y alcohol) y más te vale no poner fotos comprometedoras ¬¬

AnnaRaven dijo...

XD
Fantástica crónica, parece que os lo pasásteis genial :)
Biquiños para vos y Lucy.

sergisonic dijo...

esos dos pezones "hacedores de nubes" que fotografiaste desde el avión son cojonudos (me ponen cachondo, como veros en pleno meollo, tío, haciendo -caaaasi, vale- las américas).

sois unos cracks! :)

OPA dijo...

Soy el orgulloso poseedor de "la primera firma madrileña en un jazz maynard". Como os dije allí, es de lo mejor que he leído este año. Un honor conoceros!

Julkillo dijo...

Buenísima la crónica,como siempre,espero la continuación,estuve a punto de ir a Madris a conocerte in person,pero al final no pudo ser,tenemos un café pendiente(o cerveza,o cubata,qué mas da) a ver si subo al de Barna la próxima vez.
Estate atento al buzón de entrada a final de semana :P

blackynestor@yahoo.es dijo...

Muchas gracias a Raule y Roger por mencionarnos "a las amigas de Pilar y Lorenzo", y elogiarnos, atendimos el stand con mucha ilusión y lo hicimos lo mejor que pudimos, con ganas de repetir el próximo año. ¡FELICIDADES POR VUESTRO ÉXITO Y VUESTRO TRABAJO!

Irene dijo...

Menuda experiencia! Me alegro de que fuera todo tan bien :D

Oye, y tanto que me gustó el Jazz Maynard, no es por alagar, es que es cierto, mucho mucho!

Besotes!

Cisne Negro dijo...

Por cierto, espero que no te moleste si te cojo una foto para nuestro blog... SAludos.