21 de noviembre de 2008

ESTO ES LA DESCOJONACIÓN

«Ha pasado ya un tiempo de todas estas veleidades cotidianas, de mis catástrofes y mis cosas aquí compiladas sin arco narrativo consciente. Hace ya mucho y esto ya no es un post. Nunca antes había leído del tirón la cantidad de sandeces que llegué a escribir ahí. Ahora lo he hecho y me gustaría ser otro cuando intento asimilarme, cuando veo cómo la indignación me cebaba las letras, cuando recuerdo lo de Manta Ray de "qué niño soy, qué sucio estoy", cuando me veo el puer aeternus y cuando compruebo que en papel la lectura se ralentiza y las costuras quedan más a la vista. También he leído la contraportada y me ha parecido de cachondeo, pero está todo bien, está todo en orden y me puede la vanidad, claro, y no me permito pensarlo dos veces y a la primera tentativa doy a imprenta todo este diario de la nada, aunque hasta a mí me crispo.»

Rubén Lardín, del epílogo.




Tebeonautas, se me hace extraño recomendaros fervientemente un libro que aún no ha salido… pero que ya he leído. El amigo Rubén es un animal en vías de extinción cuyo rastro es muy difícil de seguir. De vez en cuando, por recomendación de otro amigo o por simple casualidad, me enteraba de que Rubén había creado otro blog en el que dar rienda a su pulsión por la escritura. Desde ese momento se convertía en visita obligada todas las noches (sus textos mejoran a horas intempestivas, probadlo).
En sus textos cuenta tanto lo que explica como lo que se calla, lecciones de la vida de alguien que sólo está de paso. Quienes le lean con detenimiento descubrirán a un escritor de raza arrastrado por sus impulsos y buen gusto, a un comprensivo detector de las miserias que rodean al ser humano. Saboreaba cada uno de sus post con tanta intensidad como tristeza, consciente de que el día menos pensado cerraría las puertas del blog a cal y canto. Así lo hizo varias veces, el muy desconsiderado, huyendo del famoseo y los halagos, y sólo la salida de este libro puede ayudar a mitigar la espera hasta la reapertura de su nuevo rincón virtual.
Es más que probable que este “imbécil y desnudo” se encuentre ahora mismo abocando su talento en otro blog de intrigante título. Si algunos de sus más allegados tiene esa información secreta, les ruego la compartan con unos pobres Tebeonautas huérfanos. Gracias.

1 comentario:

AnnaRaven dijo...

Me apunto la recomendación, maese Raule!
Bicos para vos y la dama :)