11 de marzo de 2009

DOS POR EL PRECIO DE UNO



Artículo que se ha marcado el compi Fran J. Ortiz para El Periódico de VILLENA, de Alicante. Mil gracias, amigo. Te debemos ya unas cuántas!

Ya lo he dicho muchas veces y no me cansaré de repetirlo:
el cómic, arte híbrido que aúna palabra e imagen, además
de ser una herramienta de valor incalculable a la hora de
inculcar el hábito de la lectura en los más reacios a la letra
impresa pura y dura, permite disfrutar de los dos elementos que componen
su naturaleza, o por lo menos de uno de ellos cuando nos falla el otro.
No hace falta señalar que el apartado gráfico es el más llamativo a
priori, sobre todo cuando está en manos de un artista como José María
Martín Saurí. De este autor, uno de nuestros más grandes ilustradores,
cercano a maestros como Fernando Fernández o Esteban Maroto gracias
al detallismo de su trazo, se han recuperado recientemente dos
obras que ya cuentan con un par de décadas a sus espaldas pero que se
leen como si hubieran sido paridas ayer: La Odisea, escrita por Francisco
Pérez Navarro, es una adaptación del texto de Homero que pese a su
brevedad recoge fielmente los episodios más significativos de la epopeya
clásica, en páginas de una belleza deslumbrante que dejarían boquiabierto
al Frank Miller de 300.
Más breve todavía resulta ser La mariposa y la llama, un relato de
espada y brujería escrito por un Enrique Sánchez Abulí que se aparta
de los sórdidos callejones de su Torpedo para acercarse a un universo
poblado de brujas, sátiros y fieras cercano al de Conan. Por su parte, el
dibujante aporta la belleza de los parajes naturales y la sensualidad carnal
de unas féminas que no desentonarían en los poderosos brazos del
cimmerio creado por Robert E. Howard.
Pero Martín Saurí no ha soltado los pinceles, y de las novedades que
llevan su firma no todas son reediciones: véase La conjetura de Poincaré,
un álbum donde demuestra su espléndido estado de salud artística,
que no se limita a vivir de las rentas y que sigue experimentando nuevas
formas de expresión. El cómic en cuestión es una obra sugerente y
evocadora, un canto al género de aventuras que evoca a nombres sagrados
como Stevenson o Verne, y que demuestra lo exigente que es consigo
mismo un guionista como Raule, uno de los pocos (y buenos) guionistas
de oficio con los que contamos en este país, más proclive al autor
total -pienso en guionistas de la talla de Fernando de Felipe o nuestro
favorito, Luis Durán, que suelen ilustrar sus propios textos- que al escritor
que trabaja con otros dibujantes. Así, Raule se suma a una tradición
concisa pero excelsa donde también destaca el citado Abulí.
Así, si después de leer Jazz Maynard, dibujado por un estupendo Roger
Ibáñez y que es ya un hito en la historia del tebeo policíaco patrio, todavía
alberga alguna duda acerca de la versatilidad del guionista Raule,
debe darle una oportunidad a esta conjetura para confirmar el talento
del escritor y reencontrarse con el arte arrebatador de José María Martín
Saurí. Qué más se puede pedir: dos por el precio de uno.

La Odisea y La mariposa y la llama están editados por Norma Editorial;
La conjetura de Poincaré y Jazz Maynard están editados por
Diábolo Ediciones.

1 comentario:

Diego Burdío Román dijo...

Son muy de agradecer esas reseñas, sobre todo si las hace un amigo.
En breve mandaré pdf´s de nuestro Hotel Safari aunque, en teoría, se distribuirá la semana que viene con SD. Espero que puedas echarle un vistazo y nos des tu opinión.

Buen fin de semana.